LOS QUE SE DISFRAZAN
Muchos animales de la selva tratan de no conver-tirse en alimento de otros animales por medio del camuflaje. Eso hace que sean difíciles de distinguir, pues parecen parte del paisaje de la selva. El problema es que los enemigos usan a menudo el mismo truco para acechar sin ser vistos.
PRIMATES DE LA SELVA
Los monos son buenos trepadores de árboles. Se columpian de rama en rama con facilidad.
Los que tienen cola, como el chimpancé, el gibón y el orangután, usan manos y pies para sujetar las ramas, porque viven también en los árboles.
Los camaleones
son lagartijas cuya piel cambia de color según lo que le rodea. Se mueven lentos, de manera que los cazadores no lo detectan.
Víboras
La piel de la víbora gabón se confunde a la perfección con las hojas secas del suelo de la selva.
El perezoso pasa casi toda la vida colgado. A primera vista, su pelo en-marañado parece un mon-tón de hojas o un nido de hormigas colgado de un árbol.
LOS GRANDES GATOS
Los cazadores más peligrosos de la selva son los grandes gatos. Tienen la velocidad y la fuerza para matar a casi cualquier otro animal.
Todos tienen manchas o rayas oscuras, así que se esconden en el paisaje de luz y sombra de la selva y es difícil distinguirlos.
Los leopardos viven en África y el sur de Asia. Por lo general suben su presa a un árbol, donde otros animales no pueden robarla.
Los jaguares viven en las selvas tropicales de América. Pueden trepar a los árboles y nadar.
Los tigres viven en la selva de la India y países vecinos. Cazan solos, escondiéndose en los arbustos.