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En una misma ciudad viven personas muy diversas, con costumbres
y gustos diferentes.
En un departamento, por el contrario, las personas son más
o menos parecidas, viven en condiciones similares, sus casas
se parecen, etcétera.
Las personas que habitan una misma ciudad presentan realidades
distintas.
Por eso, en las ciudades hay zonas donde vive gente con
más posibilidades económicas y otras partes
en las que los vecinos tienen menos recursos.
En las ciudades conviven gerentes, empresarios, técnicos,
obreros, amas de casa, con-ductores de buses, vendedores
ambulantes, etcétera.
Todos ellos comparten las mismas calles, los mismos parques,
es decir, los mismos espacios públicos.
Esta gran diversidad permite el enriquecimiento de la convivencia
diaria, ya que cada ser humano aporta siempre algo a los
demás.
Lo importante es saber apreciar lo que cada una de ellas
entrega al resto, respetando y valorando las diferencias.
Vivir en medio de una ciudad tiene ventajas y desventajas.
Entre las ventajas están saber que tenemos cerca
muchas cosas que necesitamos: el hospital, el colegio, etcétera,
y comodidades que no encontramos en el campo. Entre las
desventajas están, por ejemplo, el ruido, la contaminación
del aire, etcétera.

Nuestra gran casa
El Salvador es nuestra gran casa, porque la ciudad donde
vives, por muy grande que sea, es sólo una parte
pequeñita de nuestro país.
El país hay que cuidarlo, manteniéndolo limpio,
evitando que se dañe la naturaleza y entregando lo
mejor de sí para sentirse orgulloso de ser salvadoreño.
LA VIVIENDA
Es el espacio donde vive la familia y en donde sus miembros
comparten amor, comprensión y cooperación.
Toda la familia necesita de una casa para protegerse del
calor, frío y lluvia. En nuestra comunidad podemos
observar casas de diferentes tipos.
Para construirlas se han utilizado materiales como ladrillo,
cemento, hierro, láminas, tejas, varas de bambú,
adobes, cartones, madera, paja y otros.
A construir se ha dicho
Si te has dado cuenta, muchas familias no tienen una vivienda
digna para vivir y cuando llueve las inunda o se las lleva
la correntada.
Los terremotos rápido las botan y cuando la temperatura
baja, las personas que viven en estas condiciones sufren
de frío.
Para solucionar un poco este problema, un grupo de jóvenes
se unió para recaudar fondos y construir 200 casas
para familias que no tenían.
La campaña se llamó Un techo para El
Salvador y si recuerdas construyeron la casa en el
aire en la plaza Las Américas.
El objetivo se logró y esperamos que sigan con esta
grandiosa idea.
Si tus papás o hermanos mayores quieren
ayudar pueden llamar al 2278-2920.
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