|

Dos burros avanzaban por un camino polvoriento. Uno de ellos
iba cargado de sal; el otro de esponjas.
Andando, andando, cada cual contaba al otro sus penas y sinsabores.
Ambos podían presumir de llevar una vida infame y sin atractivo,
de modo que rivalizaban en desgracias y méritos de cara
al cielo.
Casi sin darse cuenta habían andado muchos kilómetros
y ahora se encontraban ante un río caudaloso. Tras dudar
unos instantes se decidieron a cruzarlo.
El que llevaba la sal vio aumentado su peso en cierta proporción,
al mojarse su carga, pero tras un considerable esfuerzo logró
alcanzar la orilla opuesta.
Su compañero tuvo peor suerte. Las esponjas absorbieron
una enorme cantidad de agua, y el burro se fue derecho al fondo.
Naturalmente se ahogó.
En cambio, el otro burro tuvo doble mérito, ya que se salvó
de ahogarse y su dueño de regalo le dio de comer toda la
sal que deseara.
Nunca está de más prestar atención a los
detalles.

|
ACTIVIDAD
|
¿Qué les pasó a los burros? |
Pregunta qué animales comen sal y por
qué lo hacen. |
|