Un
día fui con mi mamá y mi hermana a comprar
unos zapatos; estábamos en la tienda y yo me aburrí
y se me ocurrió sacarme el chicle que estaba comiendo,
pero el problema fue que estiré el chicle y me
lo enredé en toda la cabeza. Me vieron las personas
que estaban en el almacén y empezaron a reírse.
Mi mamá me vio y se enojó mucho y me llevó
directo a quitarme el pelo.
Óscar Alejandro Castro,
10 años
En octubre en mi casa escondí
un intercomunicador debajo de la cama de mi mamá.
En la noche cuando estaba dormida empecé a hablar
como fantasma y ella se asustó mucho y me castigó.
Fernando André Palma,
10 años
Un día, cuando mi mamá
se estaba duchando yo aproveché, pero para bañar
a mi hermanito de talcos y solo se le veían los
ojos. Él tenía 15 días de nacido
y cuando mi mami lo vio me regañó y se enojó.
Tatiana Abigaíl Martínez,
7 años
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A REÍR
Era una abuelita tan pero tan dulce
que todos sus nietos salieron diabéticos.
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| Era un adulto tan pero tan rápido
que pasaba los pueblos de dos en dos. |
| Era una mujer con una boca tan
pero tan chiquita que para decir tres
tenía que decir uno, uno y uno. |
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