La educación
vial no es un invento nuevo, sino que se inició
en el año 1300 en El Vaticano, donde en una
ocasión, el Papa Bonifacio VIII reunió
a gran cantidad de personas en la Plaza de San Pedro
para que oraran con él en la celebración
del Año Santo.
Fue tal la multitud, que no cabían en la
Plaza, por eso tuvieron que buscar espacio en las
calles de los alrededores, ocasionando un gran congestionamiento,
ya que además el tráfico de peatones
fue desordenado.
Al enterarse de lo ocurrido, el Papa pensó
en cómo podía evitarse este tipo de
problemas. Entonces mandó a pintar una raya
blanca en el centro de los caminos y puentes, de
manera que dividió la circula-ción
de los peatones en dos sentidos e informó
que ninguno debería cruzar las rayas marcadas.
Con esta primera señal marcada en el pavimento
y con esa primera regla de seguridad se inició
la educación vial que enseña a conducir
en forma correcta en las vías públicas
y hace más fácil la circulación.
Foto: Arely Umanzor.
|