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Para estar libres de un rayo, tenemos que alejarnos a más de 13 kilómetros de donde éste se produce.

Por cada 10 segundos contados entre el trueno y el rayo debemos considerar que hay tres kilómetros entre nosotros y el origen del rayo.

Pero como en la práctica es muy difícil predecir dónde caerá el próximo rayo, debemos evitar los siguientes sitios:




Fuera de casa: Son peligrosos los árboles altos o solitarios.
Estar cerca de los postes o estructuras metálicas, como rejas, antenas, cabinas de teléfonos, etc. es de mucho riesgo.
Estar solo en un espacio abierto y plano.

Dentro de la casa: evita estar cerca de líneas telefónicas y eléctricas.


Antes de que comiencen los rayos, observa si el cielo se oscurece, si hay relámpagos o si el viento cobra fuerza. Escucha si hay truenos.


Si puedes escuchar los truenos, estás cerca de la tormenta como para que te alcance un rayo. Dirígete de inmediato a un lugar seguro.


Sintoniza la radio que transmite infor-mación meteorológica o la televisión para recibir los últimos pronósticos del tiempo.

Si se acerca la tormenta

Desenchufa los aparatos eéctricos.

Evita usar el teléfono y los electrodo-mésticos.

Mantén las ventanas cerradas de tu casa.

NUBE A CIELO O “DUENDES”, que son descargas hacia la atmósfera, más arriba de las nubes.
Si estás en un bosque, refúgiate bajo los árboles más bajos.
INTERNUBES, de una nube a otra, con grandes truenos.
NUBE A TIERRA, los más típicos y espectaculares (y peligrosos, por supuesto).
INTRANUBES, es decir dentro de una misma nube. Aparecen como relámpagos con algunos truenos.

 

 

SÉ UN NIÑO FELIZ.